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El programa que presupuesta tus ventanas mientras tú estás en la obra

En resumen

  • Qué es: un asistente que atiende la petición de precio en tu web o en tu WhatsApp, calcula un rango con tus reglas y manda el PDF al cliente.
  • Qué recibes tú: un aviso con el nombre, el teléfono y lo que ha pedido, ya ordenado. No tienes que contestar nada por la noche.
  • Qué no es: no es un ERP. No hace despiece, no manda al centro de corte, no factura. Da precio orientativo y filtra.
  • Y después de la visita: el presupuesto en firme sale del mismo panel, con tu catálogo, tus medidas y tus precios ya cargados. Lo hace el jefe, el técnico o el aprendiz.
  • Precio: a medida según tu volumen de peticiones, con la implantación incluida el primer año y una cuota anual fija después. No depende del número de presupuestos; se presenta en una demo de 30 minutos.
  • Plazo: 7 días llave en mano. Garantía de 30 días: si no atiende todas tus peticiones con tus reglas o no te quita al menos 40 horas, se devuelve el 100 %.

Un software de presupuestos para carpintería de aluminio sirve para una cosa: dar precio al que pregunta, en minutos, sin que tú sueltes la máquina. El Presupuestador de Guardia recoge la petición en tu web o en tu WhatsApp, pregunta lo que falta (huecos, medidas, tipo de apertura, vidrio, planta, población), aplica tus reglas de precio y envía un PDF con un rango. A ti te llega el aviso con la ficha del cliente hecha. No sustituye a tu visita ni a tu presupuesto en firme: filtra, da una horquilla y te deja hablar solo con quien va en serio.

Los importes que aparecen son un rango orientativo del asistente. La visita técnica y el precio final siguen siendo del carpintero.

Qué es y qué hace exactamente

El Presupuestador de Guardia trabaja en la puerta de tu negocio: la primera pregunta del cliente. Está disponible a cualquier hora, en 7 idiomas (castellano y euskera entre ellos), y responde con las reglas que tú le has puesto.

Lo importante es saber dónde empieza y dónde acaba.

Lo que hace

  • Atiende la petición en tu web y en WhatsApp, a la hora que sea.
  • Pregunta lo justo para dar un número: huecos, medidas aproximadas, apertura (practicable, corredera, oscilobatiente), aluminio o PVC, vidrio, persiana, planta y población.
  • Calcula un rango de precio con tus zonas, tu mínimo de pedido y tus recargos.
  • Envía el PDF al cliente con el rango y con lo que incluye y lo que no.
  • Te avisa a ti con la ficha completa: nombre, teléfono, dirección y lo que ha pedido.
  • Descarta lo que no fabricas y lo que queda fuera de tu zona, sin que tú tengas que decir que no.

Lo que no hace

  • No hace despiece ni optimización de barra. Eso es tu programa de fabricación.
  • No firma un precio cerrado. Da un rango; el precio en firme lo pones tú tras medir.
  • No factura ni lleva tu contabilidad.
  • No pide anticipos ni cobra.
  • No sustituye la visita a obra. Al revés: hace que solo vayas a las que valen la pena.

Para quién es (y para quién no)

Es para carpinterías de aluminio y PVC pequeñas y medianas, de las que trabajan reforma y obra con particulares y comunidades. Si te reconoces en tres o más de estas frases, te hace falta:

  • Contestas presupuestos a las diez de la noche o el domingo.
  • Se te acumulan wasaps con fotos de ventanas y no sabes por cuál empezar.
  • Vas a medir a casas que luego solo querían saber cuánto costaría más o menos.
  • Pierdes trabajos porque el cliente ya había cogido a otro que contestó antes.
  • Cada presupuesto sencillo te come media hora que no cobras.

Cuándo no te compensa

Si trabajas solo para constructoras con proyecto y mediciones cerradas, esto te aporta poco: ahí no hay peticiones sueltas que filtrar. Tampoco si tu producto es a medida puro (muro cortina, singulares) y no hay dos trabajos parecidos: el rango saldría tan ancho que no diría nada. Y si te entran menos de dos o tres peticiones nuevas a la semana, no sale la cuenta. Te lo decimos antes, no después.

Cómo funciona, paso a paso

Cinco pasos. El cliente ve los tres primeros; tú, los dos últimos.

  1. Entra la petición. Alguien escribe en tu web o manda un WhatsApp: "quiero cambiar las ventanas de un piso".
  2. El asistente pregunta. Una pregunta cada vez, en el idioma en que le escriban. Sin formularios de veinte campos.
  3. Calcula y manda el PDF. Aplica tus reglas y devuelve un rango, con lo que incluye y lo que no.
  4. Te llega el aviso. Con la conversación entera y los datos ya ordenados.
  5. Llamas tú. A un cliente que ya sabe el orden de magnitud y no se va a asustar por teléfono.

De dónde entran las peticiones

De tu web (un botón de chat) y de tu número de WhatsApp. Es el mismo asistente en los dos sitios, con las mismas reglas. La parte de WhatsApp, que suele ser por donde entra la mayoría, la explicamos en detalle en la página de presupuestos automáticos por WhatsApp.

Qué datos pide antes de dar un número

Los mínimos para que la horquilla tenga sentido: cuántos huecos, medida aproximada de cada uno, tipo de apertura, si es aluminio o PVC, tipo de vidrio, si hay persiana, planta y si hay ascensor, población y si hay que retirar la carpintería antigua. Si el cliente no sabe alguno, el asistente lo marca como pendiente y lo dice en el PDF.

De dónde sale el precio

De tus reglas, no de un catálogo genérico ni de una media de internet. En la implantación se cargan tus precios por metro cuadrado y por serie, tus zonas, tu mínimo y tus recargos. Si tú no lo has dicho, el asistente no se lo inventa: cuando la petición se sale de lo configurado, lo reconoce y te pasa el aviso a ti.

Por qué da un rango y no un precio cerrado

Porque nadie puede cerrar un precio de carpintería sin medir. Un asistente que soltara una cifra exacta por WhatsApp te metería en un lío el día que hubiera que descontar 4 cm de dintel.

El rango cumple su función: el cliente sabe si está hablando de 3.000 € o de 12.000 € y decide si sigue. Tú te ahorras el viaje cuando no encaja.

Esto es lo que hace que la horquilla se abra o se cierre:

FactorEfecto en el precio¿Lo sabe el cliente por teléfono?
Medida real del huecoAltoNo, da aproximados
Serie y rotura de puente térmicoAltoCasi nunca
Tipo de vidrio (bajo emisivo, doble, triple)Medio-altoA veces
Estado del cerco viejo (forrar o arrancar)MedioNo
Persiana y cajónMedioSí
Planta y acceso a la fachadaMedioSí
Distancia al tallerBajo-medioSí

Cuantas más casillas de la derecha salgan en "sí", más se cierra el rango. Si quieres el detalle de cómo se monta un precio de ventana de aluminio partida a partida, lo tienes en cómo presupuestar ventanas de aluminio.

Tus reglas: zonas, mínimo de pedido y recargos

Aquí está la diferencia entre un software que te sirve y una calculadora de internet. El asistente aplica las reglas con las que ya trabajas de cabeza:

ReglaEjemplo de configuraciónQué hace el asistente
ZonasSin recargo dentro de un radio; recargo por desplazamiento más allá; fuera de zona, no se vaPregunta la población y aplica el recargo, o dice que no llegáis y no te molesta con el aviso
Mínimo de pedidoNo sale nada del taller por debajo de una cifraSi el cálculo baja del mínimo, muestra el mínimo y lo explica sin regatear
RecargosPlanta alta sin ascensor, retirada de la carpintería vieja, obra en curso, urgenciaLos suma solo si el cliente confirma que aplican
ProductoAluminio y PVC sí; madera o hierro, noTe deriva lo que no fabricas en vez de dar un precio inventado
HorarioFuera de horario, festivos, agostoRecoge igual y te lo deja ordenado para primera hora

Los ejemplos de la columna del medio son eso, ejemplos. Las reglas las pones tú en la implantación y se cambian cuando quieras.

Cómo se compara con lo que ya usas

No viene a sustituir tu hoja de cálculo ni tu programa de fabricación. Va antes que los dos, en el momento en el que hoy no hay nadie:

Plantilla de ExcelPrograma de fabricaciónPresupuestador de Guardia
Quién lo manejaTúTú o el técnicoEl propio cliente
Cuándo trabajaCuando te sientas a elloEn horario de tallerA cualquier hora
Qué devuelveEl precio que calculas túPrecio con despiece y materialesUn rango en minutos
Filtra peticionesNoNoSí
Vale como precio en firmeSíSíNo

El orden natural es: el asistente da el rango y filtra, tú vas a medir a lo que queda, y el presupuesto en firme lo haces donde lo hagas hoy.

El presupuesto en firme, desde el panel

El asistente atiende la petición y da el rango. El presupuesto definitivo, el que firmas después de medir, también sale del software: entras en el panel, eliges producto, medidas, apertura, vidrio y opciones, y el precio se compone solo con tu catálogo y tus reglas (series, recargos, zonas, mínimo). Sale el mismo PDF con tu marca que manda el asistente, listo para el cliente.

La diferencia con la hoja de cálculo de siempre es quién puede hacerlo: el jefe, el técnico que ha ido a medir o un aprendiz recién llegado, porque el criterio está en las reglas cargadas y no en la cabeza de una sola persona. Un presupuesto que antes se llevaba una tarde se cierra en minutos, y todos los del taller lo hacen igual.

Qué tienes cargado

Tu catálogo con precios por unidad, por metro cuadrado o por metro lineal; tus series y sus suplementos (rotura de puente térmico, vidrio, persiana, color); tus zonas y desplazamientos; tu mínimo. Todo lo que el asistente usa para el rango lo usas tú para el presupuesto en firme.

Qué haces tú

Elegir y escribir medidas. Nada más. Si un precio cambia, se cambia una vez en el catálogo y vale para el asistente y para todos los presupuestos siguientes.

Cuánto cuesta

El precio se hace a medida de cada empresa según su volumen de peticiones, y se presenta en una demo de 30 minutos. Lo que sí es igual para todos es qué entra:

ConceptoQué entra
Primer añoImplantación llave en mano en 7 días, carga de tus reglas de precio, asistente en web y WhatsApp, envío del PDF al cliente, 7 idiomas
Segundo año en adelanteCuota anual fija: continuidad del servicio y ajuste de tus reglas cuando cambian tus precios
GarantíaIncluida. 30 días: si no cumple, se devuelve el 100 % (condiciones)

No se paga por presupuesto emitido ni por conversación: la cuota es la misma si el asistente atiende diez peticiones al mes o cien. La cuenta la haces tú: mira cuántos trabajos se te han caído este año por contestar tarde y tráelo a la demo.

Implantación en 7 días

Llave en mano quiere decir que lo montamos nosotros. Tú pones dos cosas: tus precios y un rato para revisarlo.

  • Días 1-2. Reunión y volcado de tus reglas: precios, series, zonas, mínimo, recargos y lo que no haces.
  • Días 3-4. Montaje del asistente con tus textos, tu plantilla de PDF y tus condiciones.
  • Día 5. Pruebas con peticiones reales tuyas, de las que ya te han entrado, para ver si el rango cuadra con lo que habrías dicho tú.
  • Días 6-7. Conexión a tu web y a tu WhatsApp, repaso contigo y en marcha.

A partir de ese día empiezan los 30 de garantía.

Qué te pedimos a ti

Tus precios, aunque estén en un cuaderno o en una hoja de cálculo vieja. Tu número de WhatsApp. Acceso a tu web para poner el chat, o el contacto de quien te la lleva. Y una hora para leer las respuestas del asistente y decirnos qué cambiarías. Sin eso no hay implantación en 7 días.

Qué pasa cuando cambian tus precios

Se avisa y se cambian las reglas. Entra en la cuota anual, no se factura aparte. Es lo normal: al menos una vez al año suben las series o el vidrio.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta un software de presupuestos para carpintería de aluminio?

El Presupuestador de Guardia tiene un precio a medida según el volumen de peticiones de cada empresa: implantación llave en mano el primer año y cuota anual fija a partir del segundo. Se presenta en una demo de 30 minutos. No se paga por presupuesto emitido: la cuota es la misma atienda diez peticiones al mes o cien. Los 30 primeros días tienen garantía: si no atiende todas tus peticiones con tus reglas o no te quita al menos 40 horas, se devuelve el 100 %.

¿Hay programas gratis para hacer presupuestos de ventanas?

Hay plantillas de Excel y calculadoras online gratuitas. Sirven para que calcules tú un precio cuando te sientas delante del ordenador. Lo que no hacen es atender al cliente que escribe el sábado por la tarde, preguntarle las medidas y mandarle un PDF. Si tu problema es el cálculo, con una plantilla vas servido. Si tu problema es que no llegas a contestar, no.

¿Se conecta con mi programa de fabricación o con mi ERP?

No. El asistente no se enchufa a tu programa de despiece ni a tu ERP. Trabaja antes: da el rango, filtra y te manda el aviso con los datos del cliente. El presupuesto en firme y el despiece los haces donde los haces hoy.

¿Puedo usarlo solo por WhatsApp, sin tocar mi web?

Sí. Se puede montar solo en tu número de WhatsApp, solo en la web o en los dos sitios, con las mismas reglas. La mayoría de carpinterías reciben las peticiones por WhatsApp, así que suele ser el primer canal que se conecta.

¿Qué pasa si el cliente pide algo que yo no fabrico?

No se inventa un precio. Si pide madera, hierro o algo que se sale de lo configurado, el asistente lo dice y te pasa la petición a ti para que decidas, o la descarta si le has dicho que eso no lo haces. Lo mismo con las obras que caen fuera de tu zona.

¿El cliente sabe que está hablando con un asistente?

Sí. Se presenta como asistente de tu carpintería y no se hace pasar por ti. También deja claro que el número que da es un rango orientativo y que el precio en firme sale tras medir en obra.

¿En cuánto tiempo lo tengo funcionando?

Siete días desde la reunión inicial, si nos das tus precios y un rato para revisar las respuestas. Los dos primeros días son para volcar tus reglas, dos para montarlo, uno para probarlo con peticiones reales tuyas y los dos últimos para conectarlo a tu web y a tu WhatsApp.

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Si en los primeros 30 días no ha atendido todas tus peticiones con tus reglas o no te ha quitado 40 horas de encima, te devolvemos el 100 % de tu dinero.

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